Sunday, August 30, 2026
Short Stories | 2 min read

Compraba 60 kilos de carne diarios: El aterrador secreto del barco abandonado

Part 1 of 2

Una anciana compraba 60 kilos de carne cada día para su hijo muerto. Al seguirla al barco abandonado, el carnicero descubrió la peor de las pesadillas.

Compraba 60 kilos de carne diarios: El aterrador secreto del barco abandonado

El hallazgo policial y la investigación del pueblo

A la mañana siguiente, ante la repentina ausencia del Tío Abdo y el cierre inusual de la carnicería, los vecinos dieron la voz de alarma a las autoridades locales. Una patrulla de la policía se desplegó por los senderos de tierra hasta dar con el barco abandonado a orillas del bosque. Al forzar la pesada escotilla de metal, las fuerzas de seguridad descubrieron una escena que dejó helados a los agentes y congeló de terror a todo el poblado.

En el interior del navío no se hallaron rastros con vida del carnicero ni de la anciana, sino únicamente las pesadas bolsas de tela vacías, restos de telas antiguas y marcas profundas de garras impregnadas en la madera oxidada. La investigación posterior reveló que la Sra. Laila había estado utilizando rituales olvidados para mantener atada una presencia que fingía ser su hijo fallecido, alimentando sin saberlo a entes oscuros que requerían carne constante para mantener su manifestación física.

El caso fue cerrado bajo un denso velo de hermetismo oficial, pero la historia del Tío Abdo y los sesenta kilos de carne permanece hasta hoy como una oscura leyenda en las aldeas del Alto Egipto, recordando a todos los pobladores el peligro irrenunciable de intentar desafiar los límites de la muerte.

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